El caos es un orden por descifrar
En esta nueva entrada quiero compartir la gran aportación de las Constelaciones Sistémicas a los conceptos ÓRDEN y DESÓRDEN en nuestras vidas.
Marie Kondo eligió poner un apelativo sobrenatural al orden (magia), en su best seller "La magia del orden. Herramientas para ordenar tu casa, ¡y tu vida!", y la comprendo.
En él hablaba de organización y de mantener lo que realmente es imprescindible en tu vida cotidiana. Sin duda los efectos de su método son incuestionables, y si no basta con mirar el cajón de las camisetas de mi hija y parece magia, caben todas y estan por colores ... del resto caótico del cuarto mejor ni hablar😏. Eso sí, ha aprendido que el orden es posible, y mantenerlo también, al igual que es posible convivir con orden y desorden🤷🏾♀️(sobre todo en la adolescencia 😶🌫️) . Creo que esto nos pasa a todos-as. Pero, ¿y si yo estoy todo el día dicíendole que ordene y no lo hace?, ¿y si ve que soy yo la que ordeno sus cosas?, ¿y si no dejo que crezca y asuma sus responsabilidades?. ¡En la educación el orden es fundamental!.
Cada cosa en su lugar, a su tiempo, con quien corresponda. Pero ahí aparecen las dudas, muchas, estamos desordenados en general, y no solo con nuestros miles de objetos, sino con nuestro lugar, nuestros lugares en los diversos ámbitos de la vida. Las personas estamos muy desordenadas, y esto nos provoca mucho sufrimiento y mucha pérdida de energía vital.
El orden es una necesidad, tanto como el caos, pero no voy a hablar en este blog de entropía , ni de las leyes de la naturaleza de equilibrio sistémico, ni de Marie Kondo, que ahora, por cierto, tiene el cuarto de sus hijas como el de la mía...
Quiero hablar de la necesidad de descifrar el caos en el que estamos sumergidos al estar fuera de nuestro lugar en nuestro sistema personal, familiar, laboral y social.
Orden significa colocar las cosas en su lugar, y también es un mandato. Desde la visión de las Constelaciones Sistémicas ambas acepciones están relacionadas. Hemos recibidos mandatos que nos descolocan, algunos los recibe el inconsciente y nos afecta en el lugar que ocupamos. Así, si soy pareja de un hombre y me comporto como si fuera su madre, reprochando, reprobando, exigiendo, dándole lo que no le dieron, lavando sus calzoncillos demás ... ¡uf, me meto ya en cuartos propios donde el caos y el conflicto se palpa!.
Si como decía José Saramago "El caos es un orden por descifrar", pues tendríamos que descifrar de dónde viene que estemos descolocados-as, y siguiendo con el ejemplo (de otras, claro!!, este no es ni ha sido nunca mi caso...😅), la pareja que hace de madre de su pareja. En Constelaciones facilitamos este trabajo, vemos si viene de una madre que hizo lo mismo con su pareja, si se repite un patrón en las mujeres de su familia, si intenta dar lo que no le dieron a él, si quiere ser vista, si tiene necesidad de ser reconocida, etc.
Desperdiciamos nuestra energía y entramos en conflictos cuando ocupamos lugares que no nos corresponden, como al ocuparnos de asuntos que no son nuestros poníendonos en el lugar de nuestro jefe, de la madre del otro, de nuestra abuela, esto no es empatía es anular a las otras personas, no es apoyar, ni sostener. Desde esta perspectiva de análisis sistémico, sería importante ver cuánto de juicio hay detrás de cada lugar que ocupamos, si nos creemos mejor que la otra persona, aminorando la capacidad del otro, minusvalorando la capacidad de cambio de la otra persona, sus ritmos, o no respetando la diginidad y destino del prójimo.
Con este blog sólo pretendo generar reflexión, pues si algo me ha enseñado la Pedagogía Sistémica y las Constelaciones Familiares es la necesidad y oportunidad de cuestionar y descifrar la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas naturales, principalmente de las relaciones humanas. Esto es, pura filosofía!.
Estar desordenados/as nos debilita y debilita al/a otro/a y al sistema. Nos da miedo fortalecer al otro/a, este es un gran problema de esta sociedad, y el no ocupar nuestro lugar contribuye a ello.
Yo debilito a mi hija si no le doy su lugar para que crezca asumiendo sus responsabilidades, a mi pareja si no hago de pareja por igual respetando nuestras necesidades e intereses, a mi compañero del trabajo si no le apoyo para que crezca él y los resultados empresariales, a mi alumnado si no ocupo el lugar de profe y hago de padre, o no les doy un lugar importante en la educación compartida, como terapeuta si doy más de lo que puedo dar, si doy sin que me lo pidan, si no honro a mis padres y agradezco la vida dada ocupando mi lugar de hija/o y tomando mi vida en mis manos sin juzgarlos.
📚Para entender esto mejor y seguir profundizando, recomiendo seguir leyendo "Los órdenes del Amor", y añadir "Los órdenes de la Ayuda" de Bert Hellinger. Y mucho material que hay en internet y las librerías. Es un tema de interés no sólo para los y las profesionales de la ayuda, que es bastante útil, sino para nuestras relaciones personales en general, incluso para analizar muchas cosas que ocurren en las crisis y retos sociales, políticos, mediambientales que nos ocupan hoy en día.
Gracias por leer, interesarte el tema, seguir mis entradas al blog. Deseo apoyarte y que SIRVA.
¡El órden no es una obligación, es una necesidad!¡Ocupemos nuestro lugar!
Si te ha parecido interesante, y quieres, déja tu comentario, con tu nombre. Gracias.
Cada semana realizaré una nueva publicación. La siguiente abordaré algunas HERRAMIENTAS PARA ORDENARNOS en la educación, ahora que entra el curso escolar y las familias somos un eje educartivo fundamental.

Muy interesante Isabel!!
ResponderEliminarMe llama mucho "el orden dentro del caos"...me lleva a reflexionar.
Muchas gracias Isabel por iluminar mi camino.😍
Descifrar el desorden, esa es la cuestión, antes que deshacerlo.
EliminarOlvidé poner mi nombre.... Carmen Penella 👌
ResponderEliminarCarmen, vamos de la mano en este caos, que a ves es un órden no mirado, respetado, ocupado.
ResponderEliminarQue a veces es un órden no mirado, quería decir 😏
ResponderEliminarMagnifico artículo, gracias Isa. Particularmente a mi, que soy amante de la teoría del caos y que he aprendido a confiar en su tendencia a organizarse, me han removido dos frases:
ResponderEliminar"Estar desordenados/as nos debilita y debilita al/a otro/a y al sistema."
"Desperdiciamos nuestra energía y entramos en conflictos cuando ocupamos lugares que no nos corresponden".
En este momento de mi vida, me está costando confiar en el caos y el orden se me antoja impuesto. Así que me quedo estás reflexiones para grabarlo.
Un enorme abrazo.
Maite ;)
Gracias, Maite. El orden, como indico en el artículo, puede ser un mandato (imposición consciente o insconsciente) o bien colocar las cosas en su sitio, a su tiempo y con quien corresponda. En el caos, donde no ocupo el lugar que me corresponde, no se puede vivir en paz.
EliminarMuy bueno Isabel! Muy interesante.
ResponderEliminarMe ha recordado a un lema que aprendí cuando estudiaba una asignatura relacionada con herramientas y maquinaria de un taller: "Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio."
Super importante el orden! Abrazos!
Gracias, compañero. Y una herramienta para cada cosa. Como dice Manuel Guerrero, nuestro maestro, con un destornillador no podemos clavar o enderezar algo como haríamos con un martillo. Las herramientas, en su sitio, su uso también. Este es el gran aprendizaje del orden sistémico, no sustituir a nadie.
EliminarGracias Isabel . Me encanta tu artículo lleno de tantos ejemplos .
ResponderEliminarEl Amor puede fluir más fácilmente donde hay orden .
Juan Antonio Salguero Barrera
Donde hay amor, hay respeto. Veo tu lugar, tu sentir, tu forma de ser, yo en el mío... Todo correcto, armónico... Ufff, qué difícil !! pero así es, donde hay orden hay amor fluido.
EliminarSe me hace difícil entender hasta dónde llego y que el apoyo que pretendo brindar a mis seres queridos, se torne en impedimento para ayudar a crecer. Será cuestión de herramientas??
ResponderEliminarYolanda
El cuidado es amor y amor ordenado es respetar la dignidad del otro-a, respetando su destino. Esto no quiere decir que no ayudemos, apoyemos a quien lo necesita, si lo pide mejor, que ofrezcamos ayuda sin entrar en deudas, sin dar más de lo que puedo.
EliminarMuy bueno, Isabel: A seguir expandiendo todas estas nuevas miradas tan sanadoras. Abrazos miles
ResponderEliminarGracias, maestro.
EliminarMuy interesante, Isabel!!! Y que bonito lo cuentas. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, compañera. Me alegra que te guste y pueda ayudarnos a expandir esta filosofía.
EliminarGracias Isabel,por estos blogs con los que aprendo y me ordenan la mente.
ResponderEliminarCon cariño
Paqui
Gracias, Paqui. Ordenar la mente, casi ná... por eso lo escribo 🤣
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