CADA DÍA UN CHUPITO DE PAPÁ Y MAMÁ
En esta nueva entrada trato un tema esencial en las Constelaciones: Tomar al Padre y a la Madre.
Empezamos fuerte!! 🍸🍹Dosis de chupitos: tomando a papá y mamá, cada día un buchito, o más!
Sí, a muchas personas les cuesta, a casi todos-as nos cuesta, pero luego sienta genial. Pasado un tiempo tomando a nuestro padre y a nuestra madre, biológicos y/o de adopción, ni te das cuenta que los estás tomando, fluyen por tu cuerpo como si fuera agua, de forma natural. Entonces podemos decir que estamos fluyendo con la vida.
¡¿Pero esto cómo va a ser?!
En entradas anteriores en este blog hablaba de Los Órdenes del Amor, descritos por Bert Hellinger, que son la base de las Constelaciones Familiares. Estos son como los principios básicos de la vida. El primero es el Derecho a Pertenecer que todos-as tenemos. Pertenecer a nuestra familia, es lo primero, es bio y lógico. Y esto lo debemos agradecer, nos han dado la vida que es lo más preciado que tenemos.
Reconocerles esta función de dadores de nuestra propia vida, agradecérselo y honrarles, aceptando todo tal cual es. Esto es tomar a los padres/madres en Constelaciones Familiares. Es también respetar el orden, la jerarquía, la prevalencia, llegaron antes, como también lo hicieron nuestros abuelos-as, bisabuelos-as, y todos nuestros ancestros. De todos-as nos viene la vida, y de todo tal cual fue.
Este ejercicio cuesta pues les juzgamos, culpabilizamos, reprochamos, exigimos, nos les miramos, desconocemos sus historias, describimos cómo debían haber sido, etc, y en consecuencia de esta actitud nos relacionamos con ellos-as, con nosotros-as mismos-as y con los-as demás.
Sin duda hay hechos deplorables, como son tantas fomas de violencia de los padres-madres a sus hijos-hijas. Nuestra propuesta no es tener que quererlos a toda costa, es reconocerles que nos han dado la vida, agradeciéndolo y honrándolos por ello, con humildad, agachando la cabeza.
Es una forma de tomar nuestra propia vida. Agradeciendo lo dado, me puedo hacer responsable de lo que no me han dado, pues de eso se trata, de crear estrategias para sobrevivir, es la historia de nuestra vida, de la Vida.
Muchas personas les cuesta esta premisa de las constelaciones, que consideramos esencial. Sabemos que aquí se queda retenida mucha de nuestra energía vital, en el reproche a nuestros padres y madres pues no fueron lo perfecto, ni nos dieron todo lo que necesitábamos para crecer en armonía. Pensamos que hay familias perfectas, y os tengo que decir que todas lo son!! O ninguna!!
Cargamos traumas de la infancia, todos-as!!. Hay pequeños o grandes conflictos que encapsularon emociones no digeridas en nuestro cuerpo y cerebro, que provocaron heridas que van tejiendo nuestra personalidad. Y luego van apareciendo cuando menos las esperamos, en relaciones de pareja, en discusiones con nuestros propios-as hijos-as, en el trabajo con tu jefa, etc. Se producen patrones de comportamiento que reproducimos hasta que no los sanamos. A veces es difícil aflorarlos y para ello las constelaciones pueden facilitar ese desbloqueo, cuando aceptamos todo tal cual fue, aun sin saber exactamente dónde residió el origen de la herida. Agradeciendo la vida dada por nuestros antecesores, a todo tal cual fue y abrazando nuestras reacciones inconscientes, que quizás no nos gustan pero que hoy somos capaces de ver que nos ayudan a darnos cuenta que podemos cambiarlas pues ahora, de adultos-as, ya no las necesitamos.
Si continuo ocupándome de asuntos que no son los míos me debilito, así si paso todo el tiempo juzgando a mi padre y/o mi madre, no estoy disponible ni para mí ni para los demás, incluidos mis propios hijos-as. Cuanto más tomamos a nuestros padres/madres, a todo como fue, más puedo tomarme a mí y reconocer todas mis estrategias de sobrevivencia, algunas no muy positivas, pero puedo tomar consciencia para transformarlas y de ahí encontrar la energía positiva y vital.
Conectarme conmigo mismo-a, despertar partes de mí que me ayudan a estar en la vida, no evita el dolor, pero me abre a tomar recursos para avanzar en la vida con más alegría, sin victimismos y círculos viciosos de paralización y miedos.
Esto es estar en el adulto-a, es estar más en el presente, en el aquí y ahora, disponibles para abrirme a nuevas posibilidades. con voluntad de vivir.
¡Honro a mi padre y mi madre aceptando todo tal cual fue!
¡Sólo yo soy la/el que me puedo ocupar de lo que me faltó, de lo que me falta!
Gracias por leer, interesarte el tema, seguir mis entradas al blog. Deseo apoyarte y que SIRVA.
Cada semana realizaré una nueva publicación. La siguiente: lo dejo abierto a alguna propuesta o consulta.

Gracias! Hermoso tema!!
ResponderEliminarY fantástico cóctel !! Pero siempre con yerbabuena 😜.
ResponderEliminarGracias Isabel , me encantan tus chupitos
ResponderEliminarGracias 😄, uno a la semana es bueno para la salud.
EliminarFelicidades y gracias por tus aportaciones.
ResponderEliminarA tí por animarme a compartir.
EliminarMuy buena aportación para reflexionar y ayudar a familias y a uno mismo, que siempre tenemos que mirarnos primero a nuestro yo :)
ResponderEliminarSi primero debemos mirarnos a nosotr@s mism@s, con eso podremos tener más credibilidad, mayor autenticidad.
EliminarGracias Isabel por tus reflexiones, que sin duda nos ayudan y enriquecen
ResponderEliminarGracias a tí por seguirme y acompañarme.
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